Guías prácticas

Cómo se calcula el food cost, con un ejemplo

El food cost es el porcentaje del precio de venta (sin IVA) que se va en ingredientes. Se calcula así: food cost % = coste de los ingredientes de una ración ÷ precio de venta sin IVA × 100.

Actualizado el 4 de octubre de 2026 · de Kharonte Studio

Los tres pasos

  1. Coste de la ración. Para cada ingrediente multiplica la cantidad usada por el precio unitario y suma todo. Si un ingrediente tiene mermas (por ejemplo al limpiar verdura), divide el precio entre el rendimiento: un kilo con un 80% de rendimiento cuesta un 25% más por kilo aprovechable.
  2. Precio sin IVA. Divide el precio de la carta entre 1 más el tipo (con el 10%: precio ÷ 1,10). El tipo aplicable depende de tu caso: consúltalo con tu asesor. En los ejemplos uso el 10%.
  3. Divide y multiplica por 100. El resultado es el food cost en porcentaje.

Ejemplo: una pizza

ConceptoValor
Harina0,25 €
Mozzarella0,70 €
Tomate0,25 €
Otros ingredientes0,20 €
Coste de ingredientes1,40 €
Precio en carta (IVA 10% incluido)8,50 €
Precio sin IVA7,73 €
Food cost18,1%

Importes inventados a modo ilustrativo, no una tarifa.

Cálculo: 1,40 ÷ 7,73 × 100 = 18,1%.

Del food cost objetivo al precio

También puedes partir del objetivo. Precio sin IVA = coste de ingredientes ÷ food cost objetivo. Con 1,40 € de ingredientes y un objetivo del 30%: 1,40 ÷ 0,30 = 4,67 €, unos 5,13 € con IVA del 10%.

No existe un valor válido para todos los locales: muchos profesionales usan alrededor del 30% como referencia inicial y lo adaptan a su modelo.

Ojo: margen no es beneficio

La diferencia entre el precio y el coste de los ingredientes no incluye personal, alquiler, energía, impuestos ni otros costes del negocio. Un food cost bajo no garantiza por sí solo un local rentable.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la fórmula del food cost?

Coste de los ingredientes de una ración dividido entre el precio de venta sin IVA, por 100.

¿El food cost se calcula con o sin IVA?

Sobre el precio sin IVA, porque el IVA no se queda en el negocio.

¿Cuándo hay que recalcularlo?

Cada vez que cambia el precio de un ingrediente importante o la receta.